Todo es berdad
La verdad es una. La misma respuesta que pregunta. Refugio de cobardes y mentirosos. Un puzle cuya imagen se compone de sus piezas revueltas, si se quiere ver así. No es fácil equivocarse respecto a la verdad, pero eso es algo que no es posible decir sin quedar, al menos, como un farsante y un hipócrita. Que lo contrario a la verdad sea la mentira solo dependerá de la mentira, porque de la verdad no depende nada.
Lo contrario a la mentira es el grupo, el sistema. En el grupo o sistema no hay unidad, pero sí hay verdad. No hay unidad, porque el sistema se alimenta de la lógica para ser lógico, de la coherencia para ser coherente y de la justicia o el equilibrio para ser justo o equilibrado. Digamos, estimados lectores, que esa hambre del sistema no nos degrada a nosotros ni degrada a esta historia, sino a la mentira, que es una de las grandes perjudicadas en todo este asunto. Como digo, en el grupo o sistema, esta historia nunca se verá perjudicada ni jamás se titulará como la he titulado, sino que siempre llevará un único y mismo título, esto es: «El sistema contra la unidad».

